Valentina
La Plata, Argentina · 31 años
★★★★★
“El diario me pareció súper útil porque pude empezar a anotar situaciones que antes ni registraba. Después de varios días empecé a ver que había momentos que se repetían.”
Detectar patrones
Martín
Rosario, Argentina · 35 años
★★★★★
“Yo siempre pensaba que tenía que controlar más lo que comía. Con este enfoque empecé a mirar qué estaba pasando en mi día. Me ayudó a bajar bastante la culpa después de esos momentos.”
Menos culpa
Mariana
Buenos Aires, Argentina · 27 años
★★★★★
“A veces sentía que comía sin saber bien por qué. Empezar a prestar atención a lo que pasaba antes me ayudó a hacer una pausa y entenderme un poco más.”
Mayor conciencia
Sofía
Córdoba, Argentina · 44 años
★★★★★
“Lo que más me sirvió fue empezar a registrar qué sentía antes de buscar algo para comer. Me hizo darme cuenta de que muchas veces estaba buscando alivio y no realmente comida.”
Identificar emociones
Carolina
Mendoza, Argentina · 42 años
★★★★★
“Durante mucho tiempo pensé que cuando tenía un día complicado lo único que podía hacer era terminar comiendo cualquier cosa. Empezar a reconocer esos momentos me dio herramientas.”
Reconocer desencadenantes
Gabriela
Salta, Argentina · 29 años
★★★★★
“A mí me sirvió mucho tener alternativas simples para esos momentos entre comidas. Tener opciones a mano me hizo sentir más organizada y menos impulsiva.”
Más opciones prácticas
Laura
Santa Fe, Argentina · 53 años
★★★★★
“Lo que más me quedó fue entender que no tenía que buscar hacerlo todo perfecto. Empecé a observarme con más paciencia y a entender mejor qué había detrás de algunos momentos de ansiedad.”
Una relación más consciente
Nicolás
Mar del Plata, Argentina · 45 años
★★★★★
“Me gustó que no plantea todo desde el ‘tenés que dejar de comer esto o aquello’. Me hizo prestar más atención a mis hábitos y a los momentos en los que aparecía el impulso.”
Más registro y conciencia
Valentina
La Plata, Argentina · 31 años
★★★★★
“El diario me pareció súper útil porque pude empezar a anotar situaciones que antes ni registraba. Después de varios días empecé a ver que había momentos que se repetían.”
Detectar patrones
Martín
Rosario, Argentina · 35 años
★★★★★
“Yo siempre pensaba que tenía que controlar más lo que comía. Con este enfoque empecé a mirar qué estaba pasando en mi día. Me ayudó a bajar bastante la culpa después de esos momentos.”
Menos culpa
Mariana
Buenos Aires, Argentina · 27 años
★★★★★
“A veces sentía que comía sin saber bien por qué. Empezar a prestar atención a lo que pasaba antes me ayudó a hacer una pausa y entenderme un poco más.”
Mayor conciencia
Sofía
Córdoba, Argentina · 44 años
★★★★★
“Lo que más me sirvió fue empezar a registrar qué sentía antes de buscar algo para comer. Me hizo darme cuenta de que muchas veces estaba buscando alivio y no realmente comida.”
Identificar emociones
Carolina
Mendoza, Argentina · 42 años
★★★★★
“Durante mucho tiempo pensé que cuando tenía un día complicado lo único que podía hacer era terminar comiendo cualquier cosa. Empezar a reconocer esos momentos me dio herramientas.”
Reconocer desencadenantes
Gabriela
Salta, Argentina · 29 años
★★★★★
“A mí me sirvió mucho tener alternativas simples para esos momentos entre comidas. Tener opciones a mano me hizo sentir más organizada y menos impulsiva.”
Más opciones prácticas
Laura
Santa Fe, Argentina · 53 años
★★★★★
“Lo que más me quedó fue entender que no tenía que buscar hacerlo todo perfecto. Empecé a observarme con más paciencia y a entender mejor qué había detrás de algunos momentos de ansiedad.”
Una relación más consciente
Nicolás
Mar del Plata, Argentina · 45 años
★★★★★
“Me gustó que no plantea todo desde el ‘tenés que dejar de comer esto o aquello’. Me hizo prestar más atención a mis hábitos y a los momentos en los que aparecía el impulso.”
Más registro y conciencia